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Quién es Becky Hammon, la mujer que rompe esquemas en los San Antonio Spurs y que podría hacer historia en la NBA

Quién es Becky Hammon, la mujer que rompe esquemas en los San Antonio Spurs y que podría hacer historia en la NBA

La asistente de Gregg Popovich en San Antonio Spurs se ganó un lugar en el ambiente del básquet y sus conocimientos le valieron ser reconocida por las grandes figuras del deporte. Sus éxitos podrían llevarla a ser la primera entrenadora principal en la liga más importante del mundo

Emanuel Ginóbili, Pau Gasol y LaMarcus Aldridge la miran con atención, tratando de no perderse ni un concepto. Gregg Popovich le confía cada una de sus decisiones y la toma como fuente de consulta ineludible. Becky Hammon se ha convertido en una pieza clave del armado de los San Antonio Spurs y comienza a perfilarse como una mujer llamada a hacer historia en la NBA.

En junio de este año, la franquicia de Texas anunció que Rebbeca Lynn Hammon, de 41 años y conocida por todos como Becky, sería ascendida al cargo de tercera asistente de Popovich junto a Ettore Messina e Ime Udoka. Tras la ida de James Borrego a Charlotte Hornets, la ex jugadora de la WNBA asumió un rol preponderante en la dirección técnica del equipo.

Su desembarco en el grupo de trabajo de entrenadores de San Antonio se produjo en el 2014, luego de poner punto final a una exitosa carrera de 16 años como basquetbolista profesional. Su llegada significó un hito: fue la primera mujer contratada a tiempo completo para formar parte de un cuerpo técnico en la NBA. El ascenso fue meteórico: durante 2015 y 2016, estuvo al frente de los Spurs en la Liga de Verano de Las Vegas, logrando el título en su primera edición.

Hubo un momento trascendental que sentó las bases del profundo lazo entre Hammon y Popovich. Era el 2012, recién habían terminado los Juegos Olímpicos de Londres y ambos coincidieron en un vuelo hacia los Estados Unidos. Sentados al lado, comenzaron a charlar de cuestiones ajenas al deporte, como vinos y política. De repente, el entrenador hizo una pregunta clave: “Si fueras mi asistente y yo te consultara algo, ¿me dirías la verdad?”. La todavía jugadora no dudó: “No sé por qué me consultarías si no quisieras que te dijera la verdad”. “Bien, no quiero un grupo de hombres que solo dicen que sí”, cerró “Pop”, quien en su interior comenzaba a pensar en aquella mujer como una posible aliada profesional. Dos años después, se concretaría la sociedad.

La llegada de Hammon a San Antonio serviría para limpiar su imagen luego del escándalo que había protagonizado como jugadora. Nombrada como una de las 20 figuras destacadas de la historia de la WNBA, en 2007 decidió dejar la selección de su país para vestir la camiseta de Rusia, lugar en el que no tenía raíces familiares pero en cuya liga solía jugar la mitad del año. Esa decisión le valió la acusación de “Judas” por parte de la prensa y de “traidora” en declaraciones de Anne Donovan, quien por aquel entonces era la entrenadora del equipo olímpico estadounidense. Con su nuevo seleccionado, Becky obtuvo la medalla de bronce en Beijing 2008.

Más allá de esa controversia, su vínculo con San Antonio siempre fue más fuerte. Allí jugó –y brilló– en las Stars, el equipo femenino, entre 2007 y 2014. Su dorsal número 25 es el único que ha sido retirado en toda la historia del equipo. En esos tiempos, dividía su carrera: la mitad del año se desempeñaba en Estados Unidos y la otra mitad lo hacía en equipos de otros países como la mencionada Rusia y España.

A su exquisita técnica en la posición de base, Hammon supo sumar una sagaz visión del juego. La lesión que precipitó su retiro como jugadora en 2013 la hizo acercarse al rol de entrenadora: comenzó a asesorar a Popovich y a participar de reuniones, entrenamientos y sesiones de trabajo de los Spurs. “Su conocimiento del básquetbol, dedicación al trabajo y habilidades para tratar con las personas beneficiarán mucho a los Spurs”, dijo “Pop” el día que la oficializó como integrante de su cuerpo técnico.

El ascenso y el lugar preponderante que ocupa Hammon es parte de un cambio de época. En 2017, Sacramento Kings siguió la línea de los Spurs y contrató a Jenny Boucek como asistente del coach. Un año después, la entrenadora de 44 años cumple la misma función, pero en Dallas Mavericks.

No sin obstáculos ni dificultades, las mujeres han apelado a la lucha y la tenacidad para hacer valer sus conocimientos y comenzar a ganar terreno en ámbitos que antes eran pensados como exclusivamente masculinos.

El deporte no es la excepción. En ese marco, la NBA se presenta como un ámbito mucho más amable que otras disciplinas. Según el informe 2018 en materia racial y de género que confeccionó The Institute For Diversity and Ethics in Sport (TIDES), se trata de una de las ligas más abiertas a las oportunidades laborales a las mujeres: hay casi un 40% de trabajadoras en oficinas y casi un 12% de CEO y presidentas de franquicias. Las vicepresidentas son un 23.5% del total y las integrantes de equipos de managment significan un 31.6%. Aún queda mucho terreno por conquistar, sobre todo en materia de preparación deportiva de los equipos, pero los avances femeninos ya pueden cuantificarse.

“Es la primera asistente femenina, pero es una entrenadora. Está haciendo un gran trabajo, es inteligente, entiende el juego. Para nosotros, todos los asistentes son entrenadores”, dijo Manu Ginóbili luego del debut de Hammon como coach principal de los Spurs en un partido de pretemporada en el 2017. El español Pau Gasol fue más allá y, en una columna en The Player’s Tribune, no dudó al afirmar que la ex basquetbolista “puede dirigir a un equipo de la NBA”.

Pareciera que ese es el próximo escalón para Hammon: ser entrenadora principal de una franquicia masculina en la liga de básquet más importante del mundo. Hace algunos meses, estuvo entre los candidatos a dirigir a Milwaukee Bucks, pero los directivos del conjunto eligieron a Mike Budenholzer. Fue la única mujer con posibilidades de aspirar al puesto y su contratación hubiese implicado una real revolución en el deporte.

La asistente de Popovich no siente que su contratación haya sido fruto de una suerte de “discriminación positiva” o de una acción de marketing para dar una buena imagen de los Spurs. “Yo no quiero ser contratada por ser mujer, he sido contratada porque soy capaz”, se la ha escuchado sentenciar.

En esa línea, su agradecimiento a Popovich es eterno: “Se fijó en mí sin importarle mi sexo, no le importa que yo sea una mujer, solo le preocupa que yo pueda ayudar al equipo y hacer un buen trabajo. La gente me quiere posicionar como una pionera, pero en realidad es él quien rompió dicha barrera”.

“Creo que los liderazgos no entienden de género. Tradicionalmente nos han enseñado a creer que los líderes son solo hombres, por eso creo que es importante que los niños y las niñas vean que las mujeres son igual de fuertes y capaces. Queda mucho de progreso por completar, así que todos tenemos que tomar partido en esta causa”, recalcó Hammon en un video institucional que hizo con Lean In, una organización que trabaja por la igualdad de oportunidades para varones y mujeres.

El lugar que se ganó y el cual reafirmó con conocimientos y vocación de trabajo, hoy le permite a Becky tener posibilidades profesionales ilimitadas. La prensa de Estados Unidos le augura un futuro como entrenadora principal de un equipo de la NBA o un puesto de asistente junto a Popovich en la selección masculina de Estados Unidos.

Romper estructuras y derribar prejuicios. Sin importar el cargo que ostente en el futuro, esas son las características que han marcado y que seguirán marcando la carrera de Hammon.

Fuente: Infobae

 

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21 agosto, 2018

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